
Si tu hijo no para él solo o jugando con sus amigos, es el momento ideal para que canalice esa energía a través del deporte. Si le inicias desde pequeño en la práctica deportiva le estarás haciendo un gran regalo a su salud. Si tu niño es débil, miedoso o tímido, hacer deporte le ayudará tener confianza en sí mismo, a relacionarse con los demás e incluso a superar o controlar mejor enfermedades como el asma o la diabetes.
En los niños, sobre todo si son tímidos, tienen complejos o problemas de relación, el deporte les ayudará a sentirse a gusto consigo mismo, a mejorar su autoestima y confianza, a ser más autónomos, a sentirse parte de un grupo y respetar a otras personas. Entrenamiento, disciplina y competición deben ser asumidas a esta edad como un juego, nunca como una obligación o un sacrificio impuesto.
Además, hacer deporte es muy recomendable para niños que sufren problemas como asma, diabetes, alergias o discapacidades, ya que les ayuda a mejorar su calidad de vida, su movilidad, a adquirir confianza en sí mismos y a controlar sus enfermedades.
¿Qué deporte escoger?
Todo depende de la personalidad y los gustos de tu hijo, no de los tuyos. Un niño tímido seguramente querrá hacer kárate para aprender a defenderse; a un amante de la naturaleza le encantará la equitación, el esquí o la bici; un niño o niña hiperactivo puede desfogarse con el atletismo; los amantes de la acción disfrutarán con el surf, la escalda o el judo; muchos otros prefieren el ambiente, la camaradería, el espíritu de solidaridad o el deseo de ganar que reina en los deportes de equipo...
¿Cuándo empezar?
No existe una edad establecida. Hay bebés que nadan o niños que a los dos años montan a caballo, aunque se trata más de desarrollo de la motricidad y la coordinación que de verdadero deporte.
Antes de los cinco años los niños no están del todo formados físicamente, por lo que a estas edades lo importante es que, más que practicarlo, se familiaricen con un deporte, un medio (agua, campo, mar), que aprendan a dominar su cuerpo y a relacionarse con otros niños. Las clases de ‘predeporte’ que se imparten en muchos colegios o centros deportivos son excelente para que los pequeños vayan desarrollando estas capacidades, sobre todo si se trata de críos miedosos o con problemas de motricidad.
A partir de los 6 ó 7 años el niño ya está preparado físicamente para hacer deporte. Entre los 7 y los 13 su capacidad de aprendizaje y entrenamiento es increíble: tienen una gran memoria, flexibilidad, destreza, equilibrio y progresan a pasos agigantados. Su capacidad aeróbica ya es como la de un adulto. Durante este período también sienten un gran interés por el resultado de sus esfuerzos, descubren que el deporte les hace fuertes, les revaloriza frente a los demás y les ayuda a canalizar muchas emociones: dominación, oposición, agresividad.
A partir de los 11 ó 12 años tu hijo comienza a tener una idea más clara de lo que significa el deporte y puede fijarse metas a largo plazo. La adolescencia supone la madurez respecto a la actividad física pero es también la época en la más deserciones se producen (estudios, amigos, diversión...). Pero si no abandonan, ésta es la etapa de mayor rendimiento en muchas categorías deportivas, sobre todo en la competición.
Así, las niñas, que se desarrollan antes que los niños, suelen conseguir en esta etapa sus mayores éxitos deportivos. Por ejemplo, Martina Hingis y Nadia Comaneci fueron las mejores del mundo en su categoría a los 16 y 14 años respectivamente.
Dónde y con qué frecuencia
El parque, la calle o el campo son lugares donde tu hijo puede jugar y hacer deporte. En el cole, un gimnasio o un club deportivo puede comenzar a practicar alguna actividad de forma guiada y sistemática. Lo más fácil suele ser el colegio, donde siempre hay numerosas actividades deportivas extraescolares.
¿Con qué frecuencia? Los más pequeños no deben hacer más de cuatro horas extraescolares de ejercicio a la semana. Si tu hijo dedica mucho tiempo al deporte, procura que sea realizando una actividad controlada y dirigida por una persona cualificada y en un lugar apropiado. Por ejemplo, si le gusta mucho jugar al tenis, apúntale a unas clases.
Algunos consejos
Para que tus hijos aprendan a hacer deporte de una manera saludable procura que:
Fuente: SaludManía
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